Pachu Peña se despidió de MasterChef Celebrity con la milanesa en el centro de la escena
El humorista quedó afuera en la primera gala de eliminación de la temporada 2026. El jurado le marcó un film pegado a la carne, grasa cruda y un puré sin tamizar. Diego Ramos y Alejandro Lerner siguen en carrera y Peña ya se candidateó para un eventual repechaje.
Lo vi desde el primer minuto con esa energía que lo hace inconfundible: Pachu Peña entró a la cocina de MasterChef Celebrity decidido a convertir el plato en un sketch y, casi sin querer, terminó escribiendo su propia despedida en la primera gala de eliminación de la temporada 2026, cuando todavía resonaba en el ambiente el recuerdo de la milanesa con hueso y los fideos negros con los que Ian Lucas se consagró en la edición anterior, una vara muy alta para todos los que se animaron a ponerse el delantal este año y que el propio excampeón vino a acompañar en vivo, dando vueltas por el set como un padrino gastronómico que conoce cada rincón del programa.
A la salida de las galas uno escucha de todo, pero esta vez hubo una frase que me quedó dando vueltas y que me parece justa para arrancar: una señora de plateño bajo tirando medio hacia abajo me dijo, mientras esperaba el bondi, “el que hace reír no siempre puede hacer comer”, y la verdad es que esa sentencia resume bastante bien lo que pasó anoche en la cocina más famosa de la televisión argentina, porque Pachu apostó fuerte al humor desde el vamos, llamó a su plato “Mila Clown” y se mandó a dibujar una cara de payaso arriba de la milanesa, una ocurrencia que arrancó sonrisas en el jurado pero que no le alcanzó para sostenerse cuando Damián Betular, siempre tan eficaz para los ojos clínicos, se inclinó sobre la carne y detectó un pequeño fragmento de film transparente adherido a la preparación, una contaminación física que, según sus propias palabras, dejó a todos con cara de preocupación porque ese tipo de cosas no pueden pasar en una competencia de este nivel.
Los errores que le costaron el delantal
- Un resto de film plástico adherido a la carne, que el propio Pachu reconoció que podía haber quedado al retirar el envoltorio y golpear la milanesa.
- Grasa cruda camuflada como si fuera queso, detectada también por Betular durante la revisión del plato.
- Un puré rústico de papa con manteca, nuez moscada, leche y crema que el humorista decidió servir sin tamizar y que el jurado consideró que no acompañó el cuidado de la decoración.
- Un pico de nervios en el momento decisivo, que Germán Martitegui mencionó al comunicar la eliminación como atenuante pero no como excusa.
La prueba había pedido una milanesa propia, una guarnición y un dip, y por eso lo de Nacho Pérez campeón estuvo tan presente, porque la referencia era explícita y el listón estaba ahí nomás, a un metro de la mesada, y esa presión se notó en varios de los participantes, aunque algunos la supieron transformar en buenas ideas y otros, como Pachu, quedaron atrapados entre la ocurrencia y el error, entre el payaso que quería ser y el cocinero que todavía no termina de encontrar su lugar, y así lo entendió Martitegui cuando le dijo que los nervios seguramente le habían impedido mostrar todo lo que él traía debajo del delantal.
Los que la pasaron mejor esta primera semana fueron Lizy Tagliani, Mike Amigorena, Morena Beltrán y Campi, los cuatro nombres que el jurado destacó por sus preparaciones y que arrancan la temporada con el pecho inflado, mientras que Nazareno Casero, Marta Fort, Luck Ra, Pablo Migliore y Grego Rosello avanzaron también pero con tarea para el hogar, porque Betular ya les dejó claro que la próxima semana no admite errores y hay que mejorar varios detalles, y eso que apenas estamos en la primera gala, lo cual dice mucho del nivel que se viene y de lo finito que es el margen cuando se cocina bajo la mirada de tres chefs que no perdonan una.
“Si se abre un repechaje, yo soy el primero que se prende, porque la pasé bárbaro y quiero mostrar que puedo hacerlo mejor.”Pachu Peña
En la despedida, el humorista agradeció el trato de todo el equipo, se mostró conforme con la experiencia y hasta se permitió tirar una línea de humor al escuchar que Maru Botana alentaba la posibilidad de un repechaje futuro, y esa mezcla de gratitud, autocrítica y picardía me parece la mejor postal que dejó Pachu Peña de su paso por MasterChef, ya que no inventó datos, no prometió lo que no sabe si podrá cumplir y se fue como suele hacerlo en cada escenario: con la frente alta, con el chiste a flor de labios y, sobre todo, con esa nobleza de quien sabe que pierde una batalla pero todavía tiene varias guerras por dar, y esa, me animo a decir, fue la mejor guarnición que dejó anoche en la cocina más famosa del país.
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