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Martes, 13 de octubre de 2026
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Salarios privados registrados: la mejora o la pérdida dependen de dónde se ponga la raya inicial

Según el punto de partida que se elija para la comparación, los sueldos del sector privado formal acumulan una ganancia real del 9% o una caída del 3,6%. Los empleados públicos pierden en ambos escenarios, mientras que los informales muestran una recuperación desde niveles muy deteriorados. Vivienda, servicios y transporte acumulan subas muy por encima del índice general.

Por Griselda AyalaEmpleo público y economía · · hace 22 d
Salarios privados registrados: la mejora o la pérdida dependen de dónde se ponga la raya inicial

El poder de compra de los salarios privados registrados en la Argentina muestra un resultado opuesto según el período que se tome como referencia para el cálculo, de acuerdo con los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Cuando la comparación arranca en enero de 2024, los sueldos acumulan una mejora real del 9%; cuando se incorpora diciembre de 2023, la variación pasa a ser negativa, con una pérdida del 3,6%. Los porcentajes analizados no tienen una fecha de cierre especificada, por lo que no describen por sí solos la situación salarial del momento presente.

Para dimensionar esa diferencia, la Redacción decidió ir a los números: la brecha entre ambos escenarios responde, principalmente, al salto de precios registrado en diciembre de 2023, cuando la inflación mensual alcanzó el 25,5%. Al excluir ese mes del cálculo, el incremento acumulado de precios ronda el 234,7%; al incluirlo, el acumulado se acerca al 320%. Se trata de una variación de aproximadamente 85 puntos porcentuales que define, en la práctica, si un mismo período muestra una mejora o un retroceso del salario real.

El comportamiento diferenciado de los componentes de la canasta

El fenómeno salarial tampoco se lee de la misma manera cuando se lo cruza con los distintos rubros del Índice de Precios al Consumidor (IPC). En la comparación que toma enero de 2024 como punto de partida, mientras los precios acumulan un alza del 234,7%, el capítulo de vivienda, agua, electricidad y gas registra un incremento cercano al 530%, y el transporte, del 274%. Es decir: aun cuando el ingreso acompañe la inflación promedio, una proporción mayor del sueldo puede quedar absorbida por los gastos fijos, con un impacto final diferente en cada presupuesto familiar.

Esa diferencia ayuda a explicar por qué una mejora salarial medida contra el índice general no se traduce, necesariamente, en mayor dinero disponible. El resultado concreto para cada hogar depende, además, de cuánto destina a los servicios de vivienda y a la movilidad, y de cómo se distribuyen sus consumos a lo largo del mes.

Públicos, informales y privados: tres situaciones distintas

Vamos a los números por sector. Los empleados públicos presentan pérdidas de poder adquisitivo en los dos escenarios posibles: las caídas reales van del 0,7% al 16,5%, según el punto de partida elegido. Para los asalariados informales, en cambio, los datos del INDEC muestran mejoras reales de entre el 85% y el 115%. Cabe señalar que ese grupo representa más del 44% de los asalariados del país y partía de ingresos muy deteriorados, de modo que los porcentajes expresan, ante todo, una recuperación desde niveles bajos.

También importa qué trabajadores abarca cada indicador. El RIPTE (Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables) mide remuneraciones brutas de empleados formales con más de trece meses de antigüedad y excluye tanto a quienes no cumplen ese requisito como a los no registrados. Por su parte, el Índice de Salarios del INDEC distingue tres segmentos: empleo privado registrado, empleo público y empleo informal. Conocer esa cobertura resulta clave para interpretar correctamente cada serie y para evitar comparaciones entre universos que no son equivalentes.

Lo que el sueldo no dice sobre el mercado laboral

La evolución del salario tampoco describe, por sí sola, la totalidad de la situación laboral. El Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) registra más de 240.000 puestos de trabajo privados perdidos durante el período analizado, una dimensión que queda fuera de cualquier comparación de ingresos y que, sin embargo, condiciona la capacidad de los hogares para sostener su nivel de consumo. La autora de esta nota, Griselda Ayala, firma este análisis para la sección Empleo público y economía, con el propósito de aportar una lectura técnica y apoyada en datos sobre un tema cuyo impacto social excede, con creces, el ámbito estrictamente salarial.

GA
Griselda AyalaEmpleo público y economía

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