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Martes, 13 de octubre de 2026
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Un anillo de casi cien dólares te conecta con cinco asistentes de inteligencia artificial a la vez

Interface llega desde diciembre con un botón físico en el dedo, funciones de salud y la promesa de reemplazar al celular para varias tareas cotidianas. Lo cuenta su fundador y la primera persona que lo probó.

Por Yamila RiquelmeUniversidad y ciencia · · hace 3 d
Un anillo de casi cien dólares te conecta con cinco asistentes de inteligencia artificial a la vez

Pongámonos de acuerdo en una cosa: el teléfono ya nos pide demasiado. Lo desbloqueamos para mandar un recordatorio, lo desbloqueamos para reservar un turno, lo desbloqueamos para preguntarle algo a un asistente. El anillo Interface, de la marca Natura, propone algo casi insólito: apretar un botón en el dedo, decir lo que necesitamos en voz alta y recibir la respuesta en los auriculares. Sin abrir ni una aplicación. Cuesta 99 dólares y se empieza a reservar el mes próximo, con envíos desde diciembre o enero.

Lo que tiene de particular, y acá viene lo jugoso, es que no se ata a un solo modelo de inteligencia artificial. Interface puede hablar hasta con cinco asistentes a la vez. Vos elegís quién se ocupa de cada cosa: Meta con su sistema Muse, Instinct, el Grok Bot de xAI, Claude de Anthropic o el conocido ChatGPT de OpenAI. Hoy no hay otro anillo en el mercado que junte tantos cerebros digitales bajo el mismo hardware.

Un botón, una orden, una respuesta

El mecanismo es de lo más simple. Apretás, hablás, soltás. La respuesta te llega por los auriculares, como una notificación en el iPhone o dentro de la propia app. En la práctica, es como delegar lo que hacés con el celular en un gesto que lleva menos de un segundo. Por ejemplo, le pedís a Claude que te arme un resumen de un informe, mientras Grok te busca una recomendación para la cena.

“El principal punto de contacto entre las personas y la tecnología va a ser el anillo”Carlo Edoardo Ferraris, fundador de Natura

Ferraris lo define como una mezcla de varias cosas en un formato diminuto: seguimiento de salud, comunicación entre agentes de inteligencia artificial, grabación de reuniones y hasta memoria externa. La batería promete entre seis y doce días, según el uso. Pesa poco, se coloca en cualquier dedo y, según la empresa, no incomoda para dormir.

Qué mide y qué todavía no está confirmado

La aclaración que hace falta es importante: la empresa todavía no confirmó cuáles de esas funciones de salud están validadas con estudios clínicos serios, una diferencia clave frente a los anillos de Oura o Samsung, que ya llevan años en ese terreno. Las especificaciones finales y los plazos de entrega se van a publicar antes de abrir el pago de las reservas.

En la redacción lo charlamos con Lara, una becaria de veintitrés años que probó un prototipo la semana pasada. Me dijo, textual, que se olvidó de que lo tenía puesto. Lo que más le llamó la atención fue poder cambiar de asistente con una sola frase, algo que en el celular implica abrir apps y copiar y pegar ventanas. También reconoció que le generó dudas usarlo en la calle para pedir cosas en voz alta, una sensación de estar hablándole al aire que todavía le resultaba extraña.

El precio inicial de 99 dólares busca romper la barrera de entrada, ya que sus competidores arrancan en 250 o más. La propia Natura admite que fabricar este anillo le cuesta parecido a un Oura o un Samsung Galaxy Ring, y que el plan es subir el precio cuando consolide usuarios. Después de un período gratis de entre tres y seis meses, pretende cobrar una suscripción de 9 dólares mensuales para mantener el servicio de los asistentes.

La presentación oficial será el 9 de noviembre en un evento en San Francisco, con la mira puesta en un mercado que ya tiene competidores con otro perfil. Oura, Ultrahuman y RingConn se centran en la salud. Pebble apuesta a la voz y a los asistentes, pero no ofrece cinco modelos a la vez. La pregunta de fondo es si los usuarios están listos para delegarle tareas al dedo, o si todavía necesitan ver una pantalla para confiar en la respuesta.

¿Y eso para qué sirve, se preguntará más de uno? Básicamente, para que una herramienta de inteligencia artificial deje de ser algo que abrís en una app y empiece a comportarse como un asistente de verdad: presente, discreto y a un click de distancia. La promesa es atractiva, aunque habrá que ver si los 99 dólares se sostienen cuando llegue la hora de pagar la suscripción y si las funciones de salud resisten el examen de la ciencia.

YR
Yamila RiquelmeUniversidad y ciencia

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