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Martes, 13 de octubre de 2026
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Un joven británico recupera la esperanza de ser padre gracias a un trasplante de su propio tejido testicular

Por primera vez en el Reino Unido, reimplantaron tejido testicular criopreservado a un paciente de 19 años que se había vuelto infértil tras una quimioterapia. En Argentina existen precedentes de preservación de gametos, aunque la técnica todavía es experimental.

Por Yamila RiquelmeUniversidad y ciencia · · hace 1 d
Un joven británico recupera la esperanza de ser padre gracias a un trasplante de su propio tejido testicular

Lo cuento porque me llamó la atención: un pibe de 19 años, paciente del NHS Lothian en Escocia, recibió en agosto de 2026 un trasplante de su propio tejido testicular. El material había sido guardado en 2023, antes de que le hicieran un trasplante de médula ósea para tratar un trastorno sanguíneo grave. La quimioterapia que necesita ese procedimiento es tan fuerte que suele dejar estéril al paciente, y este caso no fue la excepción: tres años después, los análisis confirmaban que no producía espermatozoides.

Cómo funciona la técnica

Para que se entienda: el tejido testicular guarda unas células llamadas espermatogonias, que son como las células madre del espermatozoide. Desde la pubertad, esas células se dividen y maduran hasta generar espermatozoides. La idea del ensayo es simple y, al mismo tiempo, revolucionaria: se criopreserva ese tejido antes del tratamiento, y después, si los testículos quedan vacíos, se reimplanta un fragmento para ver si las células se activan de nuevo y vuelven a fabricar espermatozoides en su entorno natural.

“Siempre quise tener hijos propios, pero empecé a aceptar que quizá no sería posible. Este procedimiento me dio una esperanza real para el futuro.”El paciente, cuya identidad se mantiene en reserva
  • Rod Mitchell, profesor de endocrinología del desarrollo de la Universidad de Edimburgo, dirige al equipo que llevó adelante el procedimiento experimental.
  • Ocho meses después del trasplante, los médicos retirarán y analizarán una porción del tejido implantado para comprobar si hubo espermatogénesis.
  • Si aparecen espermatozoides, deberán confirmar que son aptos para reproducción asistida.
  • Antes de reimplantar, los especialistas descartan que el tejido contenga células malignas, mediante histología, inmunohistoquímica y marcadores moleculares, algo clave en pacientes con antecedentes oncológicos.

El antecedente belga y la cautela de los investigadores

Hubo un caso previo en Bélgica que prendió la alarma en la comunidad científica: un hombre de 27 años, al que le habían congelado tejido testicular cuando tenía 10, produjo espermatozoides maduros después de que se lo reimplantaran 16 años más tarde. Hasta ahora, eso sí, no se comunicó ninguna fecundación ni un nacimiento a partir de ese material. La especialista en oncología y fertilidad que entrevisté me lo resumió así, mientras tomaba un cortado en la cafetería de la facultad: 'Es una señal muy promisoria, pero todavía falta probar que esos espermatozoides sirvan para lograr un bebé sano y que el procedimiento se pueda repetir sin riesgos'. Esa cautela la comparte el propio Mitchell, que aclara que la técnica debe demostrar todavía que permite obtener espermatozoides y lograr nacimientos de manera segura y repetible.

En Argentina, el tema viene un escalón más acá: la Ley 26.862 obliga a las obras sociales y prepagas a cubrir los procedimientos de reproducción asistida y la preservación de gametos o tejidos reproductivos, una herramienta clave para pacientes oncológicos que necesitan quimioterapia. ¿Y eso para qué sirve? Para que un chico que hoy tiene 15 y enfrenta un cáncer pueda guardar su tejido testicular, soñar con ser padre más adelante y, si la ciencia lo confirma, tener chances concretas de serlo. Todavía falta, pero la puerta ya está abierta.

YR
Yamila RiquelmeUniversidad y ciencia

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