Una promesa a pura música: lo que dejó el paso de Robbie Williams por Buenos Aires
El británico sorprendió al público al anunciar que cantará un clásico de Soda Stereo en su última función en el Movistar Arena. Repaso de una serie de shows con entradas agotadas, un reconocimiento institucional y una relación que el cantante no dudó en calificar como especial.
Soy de las que cree que hay shows que se miden por el silencio que dejan después y por la cantidad de veces que alguien tararea algo mientras vuelve a casa. Lo de Robbie Williams en Buenos Aires, hasta ahora, entra en esa categoría: tres funciones agotadas en el Movistar Arena, una declaración de Huésped de Honor y, como frutilla del postre, una promesa que él mismo hizo desde el escenario y que ya recorre todas las pantallas: el domingo 4 de octubre va a interpretar De música ligera, de Soda Stereo.
La serie arrancó el miércoles 1 de octubre, siguió el viernes 2 y cierra el domingo 4, siempre con horario de inicio a las 21. Sobre el escenario, el británico viene mostrando su disco Britpop y, como suele hacer en esta etapa de su carrera, rescata temas de distintos momentos de su recorrido. Pero lo que ocurrió en la segunda noche fue lo que terminó de transformar la velada en una postal que va a quedar dando vueltas un buen rato.
Una melodía, una promesa
Cuando los músicos empezaron a tocar el clásico de Soda Stereo, el público se les anticipó: cantó la letra antes, con una euforia que se notaba en cada sector del Movistar Arena. Williams, lejos de seguir de largo, frenó la ejecución, preguntó qué era lo que estaban escuchando y, cuando entendió de qué se trataba, se comprometió en vivo. Bueno, la vamos a hacer el domingo, ¿ok?, dijo, y la frase se multiplicó en las redes sociales al toque.
Las grabaciones de ese momento circularon rápido y, entre los que las compartieron, aparecieron nombres pesados: Laura Cerati y Zeta Bosio, dos voces que conocen la canción desde adentro. La pieza elegida pertenece a Canción animal, el disco que Soda Stereo lanzó en 1990 y que sigue sonando con la fuerza del primer día. A esta altura, que un artista internacional se acerque a ese repertorio no es un dato menor: es entender de qué lado del Río de la Plata está parado.
Un reconocimiento antes de subir al escenario
Antes de la función del viernes, en el propio estadio, Williams recibió la declaración de Huésped de Honor de la Ciudad de Buenos Aires. Participaron de la entrega el legislador Pablo Donati y el jefe de Gabinete porteño, Gabriel Sánchez Zinny. La iniciativa había sido impulsada por Paola Michielotto cuando era legisladora, mientras que Donati propuso la bandeja protocolar.
Durante el encuentro, el cantante dejó una frase que va a quedar archivada en más de un cuaderno: Argentina es un público especial, uno de los mejores del mundo. No es la primera vez que un artista internacional lo dice, pero cuando lo escuchás en la previa de un show, con el estadio todavía vacío, suena distinto. Es esa declaración sincera de alguien que ya pisó muchas plazas y, sin embargo, sigue sorprendiéndose con la nuestra.
Lo que viene y lo que se va
- Última función: domingo 4 de octubre a las 21 en el Movistar Arena, con entradas agotadas.
- Promesa confirmada: Williams anticipó que interpretará el tema de Soda Stereo en vivo.
- Clásico elegido: De música ligera, de Canción animal (1990).
- Reconocimiento: declaración de Huésped de Honor de la Ciudad de Buenos Aires.
A la salida de la segunda noche, mientras la gente se acomodaba los abrigos y buscaba el auto o el remise, una señora de boina roja me decía al oído, todavía con la voz un poco rota: hoy cantamos más nosotros que él. Tiene su lógica. A veces el público argentino no espera a que el artista le marque el camino: le marca él al artista el camino a seguir. Y Williams, esta vez, eligió tomar nota.
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