Saltar al contenido
Martes, 13 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Turismo ›
Turismo /

Una vuelta entera a la Antártida en casi dos meses: la nueva frontera de los cruceros polares

Para 2028 se anunció una circunnavegación de unos 23.000 kilómetros a bordo del Le Commandant Charcot, con la opción de embarcar por tramos. La duración, la logística y el precio la alejan del viajero promedio, mientras los itinerarios clásicos de diez a doce días siguen siendo la puerta de entrada más frecuente al continente blanco.

Por Alfredo CabralRío y ambiente · · hace 6 d
Una vuelta entera a la Antártida en casi dos meses: la nueva frontera de los cruceros polares

A la hora de pensar un crucero por la Antártida, la primera gran decisión pasa por el tiempo que uno está dispuesto a invertir. Las expediciones más conocidas, las que tocan la península antártica, suelen extenderse entre diez y doce días y concentran la mayor parte de la oferta comercial. En el otro extremo aparece ahora una propuesta que corre ese límite mucho más lejos: una circunnavegación completa alrededor del continente, anunciada para 2028, que prevé recorrer cerca de 23.000 kilómetros a bordo del Le Commandant Charcot durante casi dos meses, con la posibilidad de contratar el viaje dividido en dos tramos de aproximadamente 30 noches cada uno.

Más allá de la península: qué cambia cuando el viaje se estira

La diferencia entre un clásico de diez días y una expedición de esta magnitud no se mide solamente en jornadas a bordo. Según explicó Jeremy Clubb, director y referente de Antarctica Cruises, los recorridos tradicionales concentran avistajes de fauna y postales de hielo en un área relativamente acotada, mientras que las travesías extensas permiten atravesar distintos sectores del océano Austral y acercarse a regiones que reciben muchos menos visitantes, como los mares de Ross, Amundsen, Bellingshausen y Weddell.

Entre los atractivos que describe el especialista aparecen la barrera de hielo de Ross, las cabañas históricas de la isla de Ross y sectores de reproducción de pingüinos emperador, además de grandes extensiones de hielo marino y sitios asociados con la historia de la exploración polar. Son lugares que un viajero que sólo conoce la península difícilmente llegue a ver, y que demandan varias semanas de navegación para poder apreciarlos con tiempo.

“Las vueltas completas al continente van a seguir siendo excepcionales por su complejidad logística y su costo. Los itinerarios de diez a doce días, en cambio, se ajustan a las posibilidades de una mayor cantidad de viajeros.”Jeremy Clubb, director y experto de Antarctica Cruices

Un antecedente reciente y un perfil de pasajero particular

La idea de unir Sudamérica con Oceanía por vía marítima no es completamente nueva. En 2025, la compañía Hapag-Lloyd Cruises concretó una semicircunnavegación de 32 días a bordo del Hanseatic Inspiration, que zarpó desde Ushuaia y finalizó en Christchurch, Nueva Zelanda. Aquella experiencia funcionó como una suerte de prueba de fuego para un tipo de itinerario que hasta hace poco parecía reservado a los grandes barcos de investigación.

Clubb señala que las expediciones largas suelen atraer a un perfil muy específico de pasajero: personas que ya visitaron la península y quieren ir por más, fotógrafos, observadores de aves y aficionados a las ciencias polares. Lo que buscan estos viajeros no es acumular desembarcos ni sumar puertos en una lista, sino permanecer más tiempo en cada entorno, observar el hielo con paciencia y seguir a la fauna durante varios días seguidos, en un ritmo muy distinto al de las salidas más cortas.

Tiempo, presupuesto y qué tener en cuenta antes de embarcarse

  • La duración es el primer filtro: una circunnavegación completa demanda casi dos meses, mientras que un clásico de península se resuelve en diez o doce días.
  • El presupuesto marca el segundo corte: por logística, combustible y permisos, las travesías extensas están lejos del alcance del viajero promedio.
  • Las dos alternativas pueden combinarse: el itinerario del Le Commandant Charcot se vende también en dos tramos de unas 30 noches, lo que reduce la exigencia de tiempo.
  • El perfil del pasajero cambia: en los viajes largos predominan quienes ya conocen la Antártida, fotógrafos y entusiastas de la fauna polar.
  • El menú de paisajes se amplía: mares de Ross, Amundsen, Bellingshausen y Weddell, barrera de hielo de Ross, cabañas históricas de la isla de Ross y colonias de pingüinos emperador.

Mientras la industria empieza a ofrecer estas vueltas completas como una rareza cada vez más concreta, los cruceros de diez o doce días a la península siguen siendo, según los propios operadores, la puerta de entrada más razonable para la enorme mayoría de los pasajeros. La circunnavegación de 2028 aparece más bien como una opción excepcional, reservada para quien tiene el tiempo, el dinero y la paciencia de darle toda la vuelta a un continente que, incluso desde el barco, se hace sentir como uno de los lugares más extremos del planeta.

AC
Alfredo CabralRío y ambiente

Te puede interesar