Verónica vende dos plantas por 15,5 millones de dólares y traslada a 225 empleados para intentar reducir una deuda superior a los 118.000 millones de pesos
La láctea, que atraviesa un concurso preventivo desde agosto, cederá sus establecimientos de Clason y Suardi a dos sociedades que ya operaban allí bajo la modalidad de fasón. La operación, supeditada a la aprobación del Juzgado Comercial N° 17, representa apenas alrededor del 20% del pasivo total declarado por la firma.
La empresa láctea Verónica, con más de un siglo de trayectoria en la cuenca santafesina-bonaerense, avanza en un proceso de reestructuración que contempla la venta de dos de sus tres plantas industriales. Según consta en el expediente del concurso preventivo que tramita ante el Juzgado Comercial N° 17, la compañía acordó la cesión de sus establecimientos productivos de Clason y Suardi a cambio de 15,5 millones de dólares, monto que se destinará a reducir parcialmente el pasivo que la firma arrastra desde hace varios ejercicios.
Vamos a los números. De acuerdo con la información que la propia empresa presentó en la causa, la deuda de Verónica alcanzaba los 118.496 millones de pesos al 30 de junio de este año. Esa cifra se compone, en buena medida, por obligaciones de carácter fiscal y previsional, que totalizan 76.245 millones de pesos, seguidas por deudas comerciales por 26.861 millones, obligaciones laborales por 10.357 millones y compromisos financieros por 4.211 millones, además de otros conceptos menores.
El detalle de las operaciones
- La planta de Clason quedará en manos de Lacterra S.A.S., que pagará 9 millones de dólares por el inmueble, la maquinaria y los activos productivos vinculados al establecimiento.
- La fábrica de Suardi será transferida a Copalac S.A.S., que abonará 6,5 millones de dólares en una operación que incluye idénticos rubros patrimoniales.
- Los 225 trabajadores de ambas plantas serán absorbidos por las sociedades compradoras, lo que les permite mantener su relación laboral sin interrupciones formales.
Ambas firmas no resultan ajenas a los establecimientos que ahora adquirirán. Hasta el momento operaban dentro de los mismos galpones bajo la modalidad de fasón, un esquema mediante el cual una compañía produce en instalaciones ajenas empleando sus propios equipos. Copalac firmó el contrato correspondiente para la planta de Suardi el mes pasado y reactivó una fábrica que llevaba ocho meses sin actividad, mientras que Lacterra suscribió un acuerdo equivalente para Clason en julio, aunque la producción aún no se puso en marcha porque las instalaciones permanecían en obra desde enero.
El magistrado interviniente solicitó a la empresa que acredite los estatutos sociales y la composición accionaria de las dos compradoras, que detalle los criterios bajo los cuales fueron seleccionadas y que informe si existieron otras ofertas consideradas antes de optar por estas propuestas. La operación, por lo tanto, aún se encuentra supeditada a la aprobación judicial.
En comparación con el ejercicio anterior, la situación de la empresa muestra un deterioro pronunciado. Los volúmenes de venta cayeron un 26,5% durante 2025, al pasar de 94.798 a 69.692 toneladas, mientras que el balance anual registró pérdidas por 28.549 millones de pesos, frente a una ganancia de 3.414 millones en el período previo. Ajustado por inflación, conforme a la dinámica del índice de precios al consumidor, el cuadro resulta aún más agudo, dado que la magnitud del rojo patrimonial se incrementa en términos reales. La compañía arrastra, además, la falta de pago de los salarios desde enero.
La tercera planta de la firma, ubicada en Lehmann, permanece sin actividad y emplea a 112 personas. La dirección de Verónica indicó que evalúa distintas alternativas para su reactivación, aunque no formuló precisiones respecto de los plazos ni de los eventuales inversores o socios industriales que podrían participar. Por lo pronto, la venta de Clason y Suardi aparece como el primer movimiento concreto del concurso preventivo y como una respuesta parcial a un pasivo que, incluso si se concreta la operación en los términos propuestos, continuará ampliamente por encima de los fondos que ingresarán a la compañía.
