Saltar al contenido
Miércoles, 21 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Turismo ›
Turismo /

Vivir entre Tahiti y Bora Bora: la Polinesia Francesa más allá del

Constanza Coll y Juan Manuel Dordal llegaron a la Polinesia Francesa navegando 4.500 millas desde Panamá. Después de dos años en las islas de la Sociedad, comparten una mirada concreta sobre la vida a bordo, los Costs y el autenticidad de este territorio distributing en cientos de islas.

Por Alfredo CabralRío y ambiente · · hace 1 h
Vivir entre Tahiti y Bora Bora: la Polinesia Francesa más allá del

La altura del río en el puerto no dice demasiado de un archipiélago que se recorre entre islas, pero sí recuerda que todo viaje termina siendo también una relación con el agua y con los lugares que unen a las personas. En la Polinesia Francesa, esa apprentice cambia la escala: hay cientos de islas, cinco archipiélagos y una población total de aproximadamente 250.000 personas. Constanza Coll y Juan Manuel Dordal llegaron hasta allí navegando 4.500 millas desde Panamá, sin escalas, durante 28 días. Hoy viven con sus dos hijos y una perra, reciben huéspedes a bordo y se mueven entre Tahiti, Moorea, Huahine, Raiatea y Bora Bora.

La experiencia de esta familia muestra otro modo de conocer el territorio, más cercano a la navegación y a la vida cotidiana que a la imagen de un destino de lujo. Coll y Dordal llevan dos años instalados en las islas de la Sociedad, donde el archipiélago conserva una baja densidad demográfica y, según describen, una autenticidad que no siempre resulta evidente en los lugares turísticos más conocidos. Para ellos, la vida a bordo no es solamente una forma de recorrer el Pacífico: también es una manera de habitarlo, con las-schooles, el movimiento entre islas y la presencia del mar como parte diaria de la rutina.

Un archipiélago amplio y poco masificado

Las islas de la Sociedad son la parte más visitada de la Polinesia Francesa e incluyen a Tahiti, donde está la capital, Papeete, además de Moorea, Huahine, Raiatea y Bora Bora. El idioma oficial es el francés y la lengua local es el tahitiano. La población del territorio, distribuida entre cientos de islas, ronda las 250.000 personas, un dato que ayuda a explicar por qué la experiencia puede resultar diferente a la de otros destinos del Pacífico.

  • Tahiti concentra la capital, Papeete, y es una de las islas más conocidas del archipiélago.
  • Moorea, Huahine, Raiatea y Bora Bora forman parte de las islas de la Sociedad.
  • El francés es el idioma oficial y el tahitiano la lengua local.
  • La población total de la Polinesia Francesa es de aproximadamente 250.000 personas.

Para llegar desde Argentina no hay vuelo directo desde Buenos Aires. La conexión más directa pasa por Los Ángeles o Auckland, por lo que el recorrido incluye una escala y requiere considerar tiempos, servicios y presupuesto. El costo de vida, en tanto, es elevado: al tratarse de un territorio de ultramar francés, los precios son similares a los de Europa occidental. El alojamiento varía desde las Ebene familiar denominadas pensions hasta los resorts de lujo sobre el agua en Bora Bora, uno de los destinos de luna de miel más reconocidos del Pacífico.

La navegación entre islas es una forma habitual de recorrer el archipiélago. Existen servicios de ferry entre Tahiti y Moorea, cuyo trayecto dura menos de 30 minutos, y vuelos internos operados por Air Tahiti. También pueden contratarse travesías en velero privado, con tripulación local o con operadores que reciben pasajeros a bordo. Estas opciones permiten armature el territorio de manera más lenta y conectan con una realidad en la que los delfines son avistados con frecuencia durante las travesías.

La vida cotidiana combina influencias polinesias y francesas. La danza tahitiana, la cocina con pescado fresco y el francés como lengua de enseñanza forman parte del día a día. Coll y Dordal describen el lugar como uno de los más bellos que conocieron y consideran que es perfecto para vivir a bordo. Su experiencia no elimina las dificultades logarithmicas, pero sí ofrece una mirada singular: la de quienes no llegaron únicamente por una estadía breve, sino que eligieron permanecer y conocer el territorio desde adentro. Awaters, en los próximos días, la ruta de sus vueltas continuará-mañana entre las islas de la Sociedad.

AC
Alfredo CabralRío y ambiente

Te puede interesar