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Martes, 13 de octubre de 2026
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Chacras de Coria, el pueblo mendocino que se reinventó para dejar de ser una parada en el camino al vino

A pocos kilómetros de la capital de Mendoza, el distrito de Luján de Cuyo suma hoteles boutique, restaurantes de autor, bares de vinos y festivales de música electrónica que lo convirtieron en un destino para pasar varios días, con la cordillera como telón de fondo y al río como testigo.

Por Alfredo CabralRío y ambiente · · hace 1 d
Chacras de Coria, el pueblo mendocino que se reinventó para dejar de ser una parada en el camino al vino

El río en el puerto de la capital mendocina viene bajando con el caudal típico de esta época del año, después de un verano en el que la oferta turística de la provincia dejó de concentrarse en la alta montaña y pasó a mirar con más atención a sus pueblos. En ese escenario, Chacras de Coria, un distrito del departamento de Luján de Cuyo ubicado a unos 15 kilómetros del centro de Mendoza, terminó de consolidarse como un destino propio, con identidad propia y con la agenda suficiente como para sostener una estadía de varios días sin necesidad de tomar el auto hacia otros puntos turísticos.

Lo que durante décadas fue apenas una parada en el camino hacia las grandes bodegas del Malbec, en los últimos tres años se transformó en un corredor donde conviven hoteles boutique con reconocimientos internacionales, restaurantes de cocina de autor, bares de vinos, cafeterías de especialidad y hasta festivales de música electrónica. Las calles arboladas del pueblo y la vista permanente a la cordillera del Plata hacen el resto, y configuran un paisaje que, según quienes lo recorren, combina lo mejor de la tradición vitivinícola mendocina con una movida cultural cada vez más variada.

Un crecimiento que se mide en llaves, cubiertos y etiquetas

Las cifras que maneja la dirección de Turismo de Luján de Cuyo dan cuenta del ritmo de ese crecimiento. En el distrito de Chacras de Coria funcionan alrededor de 30 hoteles y lodges vitivinícolas, y aproximadamente un tercio de esos establecimientos abrió entre 2023 y 2026, una señal clara del movimiento inversor de los últimos años. A esa oferta de alojamiento se suman cerca de 40 restaurantes, bares y espacios nocturnos, una cifra que también se amplió de manera sostenida en el mismo período.

El reconocimiento más resonante llegó desde afuera: en 2026, la guía Michelin otorgó Llaves a dos establecimientos de la zona, Susana Balbo Winemaker's House y Lares de Chacras, mientras que otros dos hoteles del departamento, Awasi Mendoza y Chozos Resort, también fueron distinguidos por la misma publicación. Para un pueblo que hasta hace poco vivía a la sombra de la capital provincial, se trata de un espaldarazo internacional que reconfiguró la forma en que se promociona el destino.

Gastronomía, vino y un perfil de visitante que se amplía

La gastronomía se volvió uno de los ejes centrales de la propuesta. Los restaurantes de cocina de autor comparten cartel con bares de vinos, cafeterías de especialidad y propuestas informales, en una oferta que prioriza productos regionales como aceite de oliva, carnes, trucha, vegetales y frutos secos, casi siempre maridados con Malbec, vermut y espumantes mendocinos. Entre las aperturas más recientes se destaca Daukos, que empezó a funcionar a principios de 2026 en el interior del Hotel Boutique La María, sobre calle Darragueira 1551, con apenas 44 cubiertos, una carta de 400 etiquetas de vinos y un menú que incluye pulpo, merluza negra, risotto de hongos y sushi de atún rojo. Los mismos responsables llevan adelante Chirivia, en Potrerillos, un restaurante itinerante de diez pasos con aforo limitado, ubicado junto al dique a 57 kilómetros de Chacras por la ruta nacional 7.

Según Rodolfo Benítez, director de Turismo de Luján de Cuyo, el perfil tradicional del visitante tiene entre 30 y 65 años y llega desde Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Brasil, Chile, Estados Unidos y Europa, con una permanencia habitual de entre dos y cuatro noches. En los últimos años, la llegada del Sunsetstrip de Hernán Cattáneo, que cada diciembre convoca a miles de personas desde distintos puntos del país y del exterior, sumó un perfil más joven, interesado en gastronomía, vida nocturna y deportes outdoor, y generó picos de ocupación en hoteles y restaurantes de toda la zona. "Acá ya no viene solamente el que quiere conocer una bodega, viene el que quiere comer bien, escuchar música, caminar entre las vides y volver a su casa con la sensación de que estuvo en un lugar completo", resumió Benítez en una charla reciente con la prensa local.

Lo que viene aguas abajo en los próximos días

De cara a los próximos meses, la agenda de Chacras de Coria se apoya en tres ejes: la continuidad de la temporada alta de verano, con buena ocupación en lodges y hoteles boutique; la programación de festivales al aire libre, que aprovecha el atardecer cordillerano como escenario natural; y la consolidación de la oferta gastronómica, con nuevas cartas y aperturas que apuntan a sostenerse más allá del verano. Mientras el río sigue bajando parejo y la cordillera se mantiene como telón de fondo, el pueblo mendocino parece haber encontrado, al fin, su propio ritmo, sin necesidad de pedir permiso ni de seguir siendo, solamente, una parada en el camino del vino.

AC
Alfredo CabralRío y ambiente

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