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Martes, 13 de octubre de 2026
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Ivana Figueiras y Darío Cvitanich ya tienen día confirmado para dar el sí en Pacheco

La empresaria contó los entretelones de la boda civil que se celebrará el 20 de marzo de 2027 en el Golf Club, con festejo informal, sin ceremonia religiosa y un look que ella imagina corto y tranquilo.

Por Belén GiménezCultura y espectáculos · · hace 3 d
Ivana Figueiras y Darío Cvitanich ya tienen día confirmado para dar el sí en Pacheco

A veces uno se entera de las noticias importantes por un comentario al pasar, en la cola del súper o en una mesa de bar, antes que por el canal que las difunde oficialmente. Algo así le pasó a Ivana Figueiras con su propio compromiso: una persona del hotel donde cenaba aquella noche tomó unas fotos y la historia se filtró antes de que pudieran contarla ellos mismos. Te lo cuento tal como lo relató ella, porque en esa pequeña anécdota se resume el tono distendido que planean para la boda con Darío Cvitanich, prevista para el 20 de marzo de 2027 en el Golf Club de Pacheco.

La confirmación llegó de boca de la propia Figueiras, que viene siendo muy consultada por la prensa del corazón desde que se conoció el romance con el exfutbolista. Según contó, la idea original era esperar un poco más para anunciarlo, pero la filtración los obligó a salir a explicar lo que estaba pasando. "Fuimos a comer y él me iba a proponer casamiento. Se filtró porque una persona del hotel nos sacó unas fotos", recordó la empresaria, que remató la historia con una sonrisa: "Ese día me hizo la propuesta y obviamente le dije que sí".

Por qué recién en marzo de 2027

Otra cosa que llamó mi atención es que la fecha se postergó más de lo previsto. Figueiras reconoció que Cvitanich prefería casarse en noviembre, pero terminaron inclinándose por marzo del año siguiente para tener más tiempo para organizar todo. Y hubo un detalle muy de él que terminó definiendo el día: eligieron el 20 porque es su número favorito. Una de esas cosas que parecen menores y que, sin embargo, quedan tatuadas en la agenda del recuerdo.

La ceremonia será únicamente civil. Figueiras fue terminante al explicar por qué no habrá paso por la Iglesia: Cvitanich ya celebró un matrimonio religioso y, por distintos motivos que ella prefiere no ventilar, esta vez el enlace será por civil en el Golf Club de Pacheco. La empresaria también se refirió a los preparativos del look: todavía no tiene definido el vestido y está trabajando en alternativas junto a la diseñadora Joti Harriague. "Prefiero algo tranquilo y quizás corto", adelantó, en línea con la idea general de un festejo informal y descontracturado.

Los invitados y el destino de los anillos anteriores

Sobre la lista de invitados, Figueiras anticipó que habrá una mezcla de familiares y allegados de los dos. De su lado, dijo, estará su entorno más cercano, mientras que Cvitanich probablemente sume a personas vinculadas al mundo del fútbol. Y como no podía ser de otra manera en una charla así, terminó abordando un tema que la persigue desde hace años: los anillos de compromiso que recibió de relaciones previas.

  • Una de las joyas quedó en una planta (la llamó "plantera", según sus propias palabras).
  • Otra fue arrojada por el inodoro, en un gesto tan gráfico como definitivo.
  • Una tercera fue entregada a una de sus hijas, como una forma de traspaso simbólico.
  • La cuarta fue devuelta a una expareja, cerrando así ese capítulo sentimental.

También contó que el anillo que le regaló Cvitanich hubo que achicarlo, una perlita muy de la vida real que a más de uno le habrá pasado. Con respecto a la posibilidad de ampliar la familia, Figueiras lo descartó con mucha claridad: dijo que no es un deseo que tenga porque ya es madre de dos hijas y se siente completa en ese rol. Mientras tanto, la cuenta atrás para el 20 de marzo de 2027 ya empezó, y en el Golf Club de Pacheco prometen un festejo con el clima de "celebremos que estamos juntos", más que con el protocolo de una boda clásica.

Cuando me fui de la conferencia, una cronista que estaba a mi lado resumió el clima de la jornada con una frase que se me quedó dando vueltas: "Mirá si será lindo que la mayor filtración haya sido una cena y no un vestido". Tenía razón: a veces las historias se cuentan mejor cuando todavía no hay catering contratado ni torta elegida.

BG
Belén GiménezCultura y espectáculos

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