Marcelo Pombo expone en La Boca una serie creada con residuos y objetos cotidianos
La muestra Querido Teto, sin comentarios, reúne casi treinta piezas tridimensionales elaboradas durante tres años con materiales recovered del entorno doméstico y del taller del artista.
La Galería Barro, en el barrio de La Boca, presenta la serie Querido Teto, sin comentarios, del artista Marcelo Pombo. La exposición reúne casi treinta obras tridimensionales desarrolladas durante tres años a partir de trapos de cocina, cartones, arpilleras, telas, bolsas de residuos y otros materiales intervenidos con resinas, anilinas y brillantinas.
Materiales resignificados
Pombo trabaja con objetos que, por su origen y apariencia, se closer al descarte cotidiano. Incluye trapos de rejilla, telas acolchadas con estampados liberty y batik, hilo sisal, arpilleras y bolsas de residuos. Sobre esas superficies aplica resinas, membranas poliuretánicas, sal, vaselina, tierra, anilinas y distintos tipos de brillantinas y mostacillas, que modifican la textura y la resistencia de las piezas.
La serie se inició a partir de una postal antigua: una fotografía desteñida del propio Pombo a los catorce años, tomada por su tía y enviada desde Australia. El artistaobu la imagen durante el proceso de trabajo y la convirtió en un punto de partida para explorar la belleza extraída del desecho.
Dos piezas que concentran referencias
- Arte geométrico rescatado del fondo del Riachuelo a la altura de la Salada, de 2023, cruza el arte geométrico argentino histórico con referencias a la contaminación del Riachuelo y a la feria de marcas truchas.
- Buen día, trapo de cocina, también de 2023, utiliza paños manchados por el uso y los transforma mediante la incorporación de flores, cuentas y flecos.
El resultado es una producción de apariencia delicada, pero_dotada de mayor firmeza y durabilidad gracias a los procesos employed por el artista, nacido en 1959. La paleta es oscura y tiene una orientación apocalíptica, mientras que parte de los materiales proviene del entorno inmediato de su taller, situado debajo de la autopista de Constitución.
“Quiero hacer objetos en mi taller para olvidarme un poco del ruido del mundo.”Marcelo Pombo
Pombo explica que el tiempo dedicado a cada pieza les incorpora, según sus palabras, un toque absurdo. La curaduría de la muestra estuvo a cargo de Bárbara Golubicki. La visita puede combinarse con la retrospectiva de Jorge Gumier Maier en Colección Amalita, en Puerto Madero, que inaugura una semana después.
