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Martes, 13 de octubre de 2026
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Remar la Setúbal: tres formas de meterse en el gran espejo de agua que bordea Santa Fe

Desde Arroyo Leyes, la empresa familiar Setúbal Kayak's ofrece salidas cortas, travesías largas por el Delta Superior y un lago artificial para principiantes, con briefing de seguridad y almuerzo isleño en las jornadas extensas.

Por Alfredo CabralRío y ambiente · · hace 28 d
Remar la Setúbal: tres formas de meterse en el gran espejo de agua que bordea Santa Fe

Cuando uno se para sobre la costanera santafesina y mira hacia el este, lo que tiene enfrente es un horizonte bajo y ancho, de agua mansa, que parece no terminar nunca. La laguna Setúbal ocupa unos treinta y dos kilómetros cuadrados y se extiende desde los arroyos Aguiar y Leyes hasta el Canal de Acceso del puerto local, formando parte del sistema del Paraná. Recibe agua de riachuelos que bajan desde Brasil y debe su tono rojizo al Bermejo, mientras que los arroyos Saladillo Dulce y Saladillo Amargo le aportan la salinidad que la distingue de otros tramos del litoral. El resultado es un cuerpo de agua con nutrientes y biodiversidad propios, muy distinto a cualquier otro espejo de la región.

En los últimos años, explorar esa superficie en kayak dejó de ser una rareza y se convirtió en una actividad cada vez más buscada por turistas y por los propios santafesinos. Desde Arroyo Leyes, la empresa familiar Setúbal Kayak's organiza salidas adaptadas a distintos niveles de experiencia, con guías locales que conocen el terreno y un briefing de seguridad antes de cada embarque. El responsable del proyecto es Carlos David Busaniche, que conduce la propuesta junto a su familia y se transformó en una referencia para quienes quieren remar la Setúbal sin improvisar.

Tres formatos para una misma laguna

La oferta se ordena en tres formatos bien diferenciados, según el tiempo disponible y la experiencia del palista. El primero son las salidas cortas, que se desarrollan cerca de la costa urbana y permiten remar con vistas al puente colgante y a la silueta de la ciudad de Santa Fe. Son ideales para una mañana o una tarde y funcionan como primera toma de contacto con el kayak en aguas abiertas.

  • Salidas cortas: cerca de la costa urbana, con vistas al puente colgante y a la ciudad, pensadas para una primera experiencia.
  • Jornadas largas: arrancan temprano y terminan al atardecer, recorren el Delta Superior, con almuerzo isleño de bondiola desmechada.
  • Lago artificial: aguas calmas formadas por refulado, ideal para chicos, principiantes y personas sin experiencia previa. La empresa también alquila el predio con acceso directo a los esteros.

Las jornadas largas son, sin dudas, las que mejor muestran la complejidad del sistema. La laguna se fragmenta en cientos de cauces menores, zanjones con corriente fuerte y pasajes entre islas con playas de piedra y arena. En esas travesías el almuerzo se vuelve parte del recorrido: una bondiola isleña desmechada que el equipo prepara en el lugar, mientras la lancha de apoyo espera en la costa.

Antes de cada salida, los guías explican las características del recorrido, las medidas de seguridad y el equipamiento obligatorio. En tierra, advierten sobre víboras y fauna silvestre en los senderos. En el agua, los avisos apuntan a las corrientes más intensas que aparecen al ingresar a ríos internos, y a los camalotes que a veces bloquean arroyos menores y obligan a rodear o caminar por barrancas barrosas.

La fauna es parte del atractivo en cualquiera de los recorridos. Flamencos rosados, garzas, espátulas, chajás, patos y gallinetas son habituales a lo largo de las costas y los bañados. El carpincho, que había quedado casi desaparecido tras la bajante extraordinaria de la pandemia, vuelve a verse en la zona y se convirtió en una de las especies más buscadas por los visitantes. En los campos de las islas pastan caballos y vacas de puesteros locales, y durante la temporada las alfombras de irupé en flor le suman un detalle visual difícil de olvidar.

“Antes de cada salida hacemos un briefing completo: corrientes, camalotes, víboras en los senderos, equipamiento. La idea es que cada persona sepa qué va a encontrar y pueda disfrutar el recorrido sin sobresaltos, desde un chico en el lago artificial hasta alguien que viene a hacer la jornada larga por el Delta.”Carlos David Busaniche, responsable de Setúbal Kayak's

Para quienes todavía dudan, el lago artificial es la puerta de entrada más amigable. Sus aguas calmas, formadas por el refulado de tierra en barrios aledaños, lo convierten en el espacio indicado para chicos y personas sin experiencia previa, y permite aprender las bases del remo sin la presión del viento ni de la corriente. La recomendación general de la empresa para la travesía larga es concurrir en grupos con buena condición física y organizarse con tiempo, ya que la combinación de distancias, sol y corrientes exige un mínimo de preparación.

AC
Alfredo CabralRío y ambiente

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